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Qué es el street art y dónde verlo en México

Grafiti, muralismo y arte urbano no son sinónimos: se distinguen por el encargo. De dónde viene la costumbre mexicana de pintar muros, en qué ciudades se concentra hoy y cómo mirarlos sin estropearlos.

Publicado el 15/05/2026 Lectura 5 minutos

En México la pintura sobre muro tiene un siglo de historia oficial, y eso vuelve el asunto más interesante y más confuso que en otras partes. Aquí conviven el grafiti de firma, el muralismo de encargo público y lo que se suele llamar arte urbano, y las tres cosas se mezclan en la misma calle sin avisar cuál es cuál.

Grafiti, muralismo y arte urbano no son lo mismo

La diferencia no está en la calidad ni en el tamaño, sino en el origen del encargo y en a quién se dirige la pieza.

Tres maneras de pintar un muro
Grafiti Muralismo Arte urbano
De dónde viene el encargo De nadie: es autoiniciado De una institución o un particular De un festival, una marca o un acuerdo con el dueño del muro
A quién se dirige A la propia escena que lo lee A un público general y a la posteridad Al transeúnte y a la fotografía
Qué domina La letra y la firma El relato y la composición La imagen de gran formato
Permiso Casi nunca Siempre Habitualmente
Duración esperada Semanas o meses Décadas De uno a varios años

La confusión práctica aparece cuando un mismo artista hace las tres cosas: firma de noche, pinta un encargo municipal de día y expone en galería el mismo año. Es lo normal, no una contradicción.

El antecedente que lo explica todo

En los años veinte, el Estado mexicano puso muros públicos a disposición de los pintores. Aquel programa, impulsado desde la Secretaría de Educación Pública, dio lugar al muralismo mexicano y a las obras de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.1 De ahí viene una idea que sigue vigente: que el muro es un lugar legítimo para el arte y que la calle es un público, no un accidente.

En Guadalajara ese antecedente está a la vista. Los conjuntos que Orozco pintó en la ciudad durante los años treinta, en el antiguo Hospicio Cabañas, en el Palacio de Gobierno de Jalisco y en el paraninfo universitario, siguen siendo la referencia contra la que se mide cualquier mural nuevo, quiera el autor o no.

Muro medianero de un edificio pintado con un mural de gran formato en ocres y azules, con cables de luz cruzando delante
Los murales grandes viven en medianeras: los muros ciegos que deja un edificio más alto que su vecino.

Dónde verlo hoy

Cualquier lista de direcciones envejece rápido: un mural dura lo que dura el muro. Estas son las zonas donde la concentración se ha sostenido durante años.

  • Ciudad de México. Los alrededores del Centro, la colonia Doctores y el eje Roma-Condesa concentran piezas de gran formato y encargos institucionales. Ahí se realizaron los primeros festivales de muralismo contemporáneo del país.
  • Pachuca, Hidalgo. El macromural del barrio de Palmitas, pintado en 2015 sobre un conjunto de fachadas de la ladera, es el ejemplo más documentado de intervención a escala de barrio en México.2
  • Guadalajara y Zapopan. La colonia Americana, el barrio de Analco y varios corredores de Zapopan han recibido murales de gran formato en la última década, algunos por encargo municipal y otros por acuerdo directo con los dueños de los muros.
  • Oaxaca. La tradición gráfica del cartel y del grabado se traslada al muro: menos ilustración de gran formato y más imagen política impresa y pegada.
  • Monterrey, Puebla, Querétaro y Mérida. Circuitos más recientes, ligados a programas de regeneración urbana y a festivales locales.

La regla para encontrarlos es sencilla: los murales grandes viven en medianeras, es decir en los muros ciegos que quedan cuando un edificio es más alto que su vecino. Si caminas mirando medianeras, los encuentras solo.

Cómo mirar un muro sin dañarlo

  1. No escribas encima. Rayar la pieza de otro es la única falta que la propia escena castiga de manera unánime.
  2. No despegues carteles ni pegatinas para llevártelos. Forman parte de la capa que da sentido al muro.
  3. No entres a propiedad privada por una foto. La mayoría de los muros interesantes se ven desde la banqueta de enfrente.
  4. Da crédito al artista cuando publiques la foto. Casi todas las piezas están firmadas en una esquina inferior.
  5. Si hay gente viviendo o trabajando en el lugar, pregunta antes de fotografiar. El muro es público, el patio no.

Nombres para empezar a reconocer

Entre quienes han pintado muros de gran formato en México y cuya obra es fácil de identificar a simple vista están Sego, con su bestiario de animales oaxaqueños; Curiot, con figuras híbridas de color saturado; Saner, que trabaja con máscaras de la tradición popular; Paola Delfín, con retratos monumentales en escala de grises; y Farid Rueda, con animales construidos a base de geometría y flores.

Reconocer una firma no es coleccionar nombres: es la manera más rápida de entender que un muro no apareció solo, que alguien decidió cada elemento y que esa decisión se puede leer igual que se lee una pintura colgada en una sala.

Vocabulario de calle

Medianera
Muro lateral ciego de un edificio, visible cuando el vecino es más bajo. El soporte favorito del mural de gran formato.
Pieza
Una obra de grafiti trabajada, con color y volumen, frente a la firma rápida.
Firma
El nombre del autor escrito con un gesto propio. Es la unidad mínima del grafiti.
Pegatina y cartel
Impresos pegados sobre el muro. Se degradan rápido y por eso se usan para mensajes de coyuntura.
Buff
El borrado institucional de una pintura, casi siempre con un rectángulo de pintura de otro tono.
Festival de muralismo
Programa que invita a varios artistas a pintar en una zona durante unos días, con permisos y andamios resueltos.

Notas

  1. El impulso público al muralismo mexicano arrancó en los años veinte del siglo pasado desde la Secretaría de Educación Pública, con la asignación de muros de edificios públicos a pintores como Rivera, Orozco y Siqueiros.
  2. El macromural del barrio de Palmitas, en Pachuca, se pintó en 2015 sobre decenas de fachadas de la ladera y se documentó ampliamente como intervención de escala urbana.